Mundo ficciónIniciar sesiónEl rubio resopló al soltarla y acorralarla contra la puerta del coche y su cuerpo, cerró los ojos un segundo y luego los abrió clavando su azulina y todavía fría mirada, en los ojos cafés y molestos de Leia.
—Hablaremos de esto en casa— dijo moderando su voz ronca — No es tan malo como parece o debes estar pensando – añadió.
—¿Qué no es tan malo? &mdash







