Mundo de ficçãoIniciar sessão«Acéptalo, Caleb. Tu hijo pagó las consecuencias de la inmadurez de sus padres. Leia hizo lo que pudo, pero tú ni siquiera seguiste buscando».
Las palabras de mi madre remordían día tras día eso que llamaba conciencia. Para ser honesto, anteriormente había pasado sobre ésta con relativa facilidad si eso me llevaba a un bien mayor. Nunca tuve problema con ello. Al contrario. Ser un miserable cabrón







