Mundo ficciónIniciar sesiónEntraron al estudio en silencio.
El interior de L’Atelier Blanche no tenía nada de ostentoso. No había grandes escaparates ni mármol brillante. Era un espacio amplio, luminoso, con techos altos y ventanales que dejaban pasar una luz limpia, casi honesta. Maniquíes cubiertos con telas blancas, mesas de trabajo llenas de alfileres, boce







