~ Amalia ~
El amanecer se filtraba por las cortinas, pero la oscuridad de la noche anterior era imposible de borrarla de mi cabeza.
La pistola que logré esconder bajo el colchón antes de que Lucas y el médico privado de Dante llegaran, se sentía como un recuerdo de mi fracaso.
Yo había tenido mi oportunidad de poner fin a todo, y mi propio código moral me había detenido.
Que estúpido.
Cuando Lucas vino a buscarme, su rostro era una máscara de insomnio y tensión.
Ni una palabra sobre el arma