~ Dante ~
El aroma a químicos y tierra removida nunca desaparecía por completo en la fábrica principal, pero hoy olía a traición.
El ataque de mi padre, Marco Moretti, había reabierto una herida que yo creía tener controlada.
Me encontraba en la sala de destilación, una de las áreas más seguras, observando las tuberías de acero pulido.
Marcus, un viejo amigo que se convirtió en mi sombra y mi espada, estaba junto a la entrada, silencioso y vigilante.
— Tuviste que verlo, Dante — Dijo Lucas