Al mismo tiempo que él da media vuelta yo voy hacia la cocina, tengo que buscar a ese chico y ponerlo de una vez en su lugar, Adal pudo despedirlo y yo cogí barco porque él considera que soy más que un fraude, que no soy lo suficiente buena para fingir.
Llegando a la cocina me detengo y por lo que veo la señora Elizabeth lo está reprendiendo. Me cruzo de brazos y le digo que no se le ocurra hablar más de una palabra cuando el señor está, también que si necesita más de un consejo debería salir y