Marcus, estando a unos metros sentado en un coche nuevo, vio a la pareja saludarse de manera agradable.
No fue como un amor a primera vista en el que Valentino quedaba prendado, pero era un avance, no dejó que la falta de emoción lo desestabilizara. Había observado casi todo lo que podía ver desde su asiento: desde que Allie llegó hasta que se retiró. Ella se comportó de buena manera, sutil y, aunque no lo hubiera notado bien a detalle, seguramente coqueta. Todas hacían eso; no cabía duda de qu