Mundo ficciónIniciar sesiónHoras después terminó en la casa de su madre, que corrió a recibirlo junto con Fiorella. No había ido exactamente allí para verlas, sino para dejar instrucciones a su madre, que llegaba con una gran sonrisa y no estaba de ningún humor para escuchar alguna tontería o chisme.
—¡Hijo! Has llegado. Fio me contó lo sucedido —parloteó su madre—. Siento lo que pasó, pero no debes enfadarte. Todo pasa







