Esa noche, Valentino regresó a su ático en la ciudad. Se sentía de un modo extraño que no podía explicar.
Había logrado un gran avance, una victoria certera, con el resultado de haber obtenido aquello que tanto había deseado durante meses. En menos de una semana, Kelly sería suya para amar como él quisiera. Sin embargo, recordar su mirada triste e indignada ante las condiciones que le había expuesto en el contrato era algo que no podía dejar ir.
Sabía que había sido duro y brusco con ella, com