La besó, tomando el control de la inquietud que Kelly sentía respecto a su futuro.
No le permitiría seguir dudando. No cuando el gran paso ya estaba dado. No le permitiría retroceder. Era como si le dijera, sin palabras, que él tendría las riendas de su vida y que no habría marcha atrás hasta que decidiera desistir del momento. Sintió cómo tomaba una de sus manos, desplazándola lentamente para apoyarla en la pared, sujetándola con firmeza, entrelazando sus dedos con los de ella y colocándola p