Maximiliano.
Desde que llegue al palacio mis deberes me invadierón como si fueran una tormenta, hoy mande a la costurera con Diana para que le preparen un vestido digno de ella, quisiera poder ir a verla hoy en la tarde pero esta pila de papeles me retiene en mi oficina y no dejan de llagar más, la mayoría son propuestas de matrimonio por parte de algunos nobles qué tengo que rechazar de forma cortes pero clara ya que la única mujer que deseo tener a mi lado es a Diana con su dulce sonrisa y s