Diana.
Ya pasaron dos días y todavía no e visto a Max, se que esta ocupado con dos deberes como empleado del emperador pero tendria la esperanza de que me vendrá a ver esta mañana pero pero paso el desayuno y no apareció, un suspiro cansado sale de mis labios y miro con pesadez las teclas del piano qué mando Max el día de ayer para que siguiera practicando.
-¿ ocurre algo señorita Diana ?
-no es nada solo qué me siento un poco sola.
-descuide solo serán por unos días más, después del baile