Capítulo 18: Los abismos del precipicio
Palacete de los Delacroix – 2 de la madrugada, la misma noche
Camila no lograba dormir. Las imágenes del telediario daban vueltas en su cabeza: Lucas, pálido, negándose a responder a las preguntas de los periodistas frente a su oficina. Parecía un hombre roto. Y sin embargo, en lugar de la satisfacción esperada, sentía un vacío extraño.
Se levantó, se puso una bata y bajó a su despacho. El ordenador portátil seguía encendido, la memoria USB con las prueba