Durante los siguientes días, Sara y su familia continuaban viajando, su dinero estaba limitado y solo unos cuantos dólares los acompañaban, la angustia de Sara crecía, debía cubrir las necesidades de sus hijos, en especial la de su recién nacido, que necesitaba pañales, y un biberón, ella estaba tan débil que ni siquiera podía amamantarlo como quisiera, su leche era escasa.
Chris por su parte no habia podido conciliar el sueño, el tenia un presentimiento de que su amada y sus hijos estaban mal