Lorena llego imponente a pueblo pequeño, sus tacones retumbaban y su presencia hacia ego entre los lugareños, pues por allí era muy poco frecuente ver una mujer de su porte y de su altura, ella realmente era hermosa, y hasta el mismo Chris estaba consciente de eso, aunque ella le habia pedido que la dejara quedar en su casa, él no habia accedido, sentía que, por respeto a los niños, era mejor que ella estuviera distanciada.
-Hola Lorena, gracias por venir
-No me agradezcas nada, solo estoy espe