El ruido de la discusión había atraído la atención de los trabajadores del barco. En cuestión de segundos, un camarero apareció acompañado de varios guardias de seguridad.
Al ver la escena, comprendieron inmediatamente lo que había ocurrido.
El hombre que había intentado acercarse a Inaya permanecía en el suelo, aturdido y lleno de miedo ante la presencia de Malik.
El camarero se acercó con respeto.
—Señor, ¿qué desea que hagamos?
Malik ni siquiera dudó.
Su mirada seguía fija en el hombre que ha