Durante varios segundos permanecieron inmóviles, mirándose fijamente.
Después de todo lo que había ocurrido aquella noche, ninguno de los dos necesitaba hablar para comprender lo que el otro sentía. Las palabras parecían insuficientes frente a tantas emociones acumuladas: el miedo, los celos, el arrepentimiento y, sobre todo, el alivio de seguir juntos.
Zayn levantó lentamente una mano y apartó un mechón de cabello del rostro de Fahriye.
La contempló con una ternura que hacía mucho tiempo no se