El chofer detuvo el automóvil a un lado del camino.
Malik entrecerró los ojos.
—Así que era ella…
El chofer, que había estado al servicio de Malik desde que este era apenas un niño, también miró hacia la calle.
Reconoció a Miran inmediatamente.
Y, a diferencia de Malik, no sintió compasión.
Recordaba perfectamente lo que aquella mujer había hecho.
Para él, Miran había traicionado a su señor.
—¿Puede creer que terminó así? —murmuró el chofer.
Malik no respondió.
La verdad era que verla de aquell