El aeropuerto privado de Dubái rebosaba de lujo y exclusividad.
Las enormes paredes de cristal permitían contemplar la pista bañada por la luz dorada del amanecer, mientras varios aviones privados aguardaban inmóviles, preparados para despegar hacia distintos destinos alrededor del mundo.
Aquel, sin embargo, no era un viaje cualquiera.
Era el comienzo de la luna de miel del heredero de los Al-Qasimi.
Después de una boda que había reunido a la élite del país, Zayn y Fahriye finalmente disponían d