El vino sobre mi vestido parecía haber opacado toda la cena con el hombre misterioso, pero en realidad había sido todo lo contrario. Luego de disfrutar juntos la comida, el sonido de mi móvil hizo que me apartara de la mesa.
Era del hospital, mi madre tenía mucha fiebre.
Me despedí apresurada del hombre de la máscara y de nuevo como siempre su amabilidad se podía sentir. Salí apresurada a buscar un taxi, pero en la salida del restaurante un hombre alto, fuerte, vestido de negro me detuvo.
―¿A d