Isabella
La mañana llegó con un sol pálido que se filtraba a través de las cortinas, pero no traía consigo tranquilidad. Mi corazón estaba en un caos contenido, latiendo rápido cada vez que recordaba los momentos con Evans. Tres días habían pasado desde que Ryan se había ido a Noruega, y esas noches habían sido todo lo que mi mente y cuerpo necesitaban: pasión, cercanía, deseo contenido que por fin se había liberado.
Pero hoy era diferente. Hoy Ryan regresaba. Y aunque me dijera a mí misma que