ALEXANDER
Negué con la cabeza, apartando esos pensamientos. No estaba allí para psicoanalizarme. Estaba allí para arreglar las cosas, y eso era lo único que importaba. Ahora que Liam ya no necesitaba un trasplante de médula ósea, nuestro acuerdo, nuestro retorcido trato de custodia, ya no tenía razón de existir.
Respiré hondo y sostuve su mirada con expresión implacable.
—Como ya no habrá cirugía, nuestro acuerdo queda cancelado.
Sus ojos se abrieron de par en par, incapaz de ocultar la sorpres