“Vaya forma de ayudar... por tu bien.”
Así que Ofelia lo sabía todo.
Patricia soltó una carcajada que le sacudió el cuerpo entero, hasta que casi se le salen las lágrimas.
Qué tonta había sido.
Pensar que todo era un plan de Facundo y los demás.
El corazón terminó de enfriársele.
Se llevó de nuevo el celular al oído, sin apartar la mirada de Ofelia.
—Cástrenlo.
—¡Patricia!
Ofelia se abalanzó como una loca, cayó de rodillas y le sujetó el brazo.
—¡Te lo suplico! ¡Perdona a tu hermano! ¡Todavía es