A pesar de ser un matrimonio arreglado que Antonio no deseaba, siempre se había mostrado frío pero contenido ante los López. Nunca los había enfrentado directamente ni les había faltado el respeto de esta manera.
¿Qué le pasaba hoy?
Era como si algo estuviera cambiando misteriosamente, mostrando sus colmillos y generando una profunda inquietud.
Madre e hija, cada una perdida en sus pensamientos, no notaron que Gabriel ya había entrado.
—¡Déjalo! —exclamó de repente Gabriel, parado frente a la ca