**Punto de vista de Diane**
Me quedo mirando al hombre frente a mí, congelada por la conmoción. No se parece en nada a la figura pulida y confiada que conocí en el hotel. Hoy va vestido de forma desaliñada, con la gorra calada hasta abajo y gafas de sol oscuras que le cubren los ojos: un fantasma de la persona que me deslizó ese papel en el lobby del hotel.
—Umm… —Mi mente va a mil por hora, mil preguntas chocando todas a la vez. Pensé que sabría exactamente qué decir, pero aquí estoy.
—He esta