Capítulo 90. El precio del matrimonio
"Isabella"
Mi suegra esbozó una sonrisa al verme parada en la puerta; no era una sonrisa cálida, se notaba que yo estaba interrumpiendo algo.
— Querida, qué bueno que llegaste. —Se levantó y me saludó con un beso en la mejilla—. Vinimos a hablar con Augusto. Ahora que las cosas se han medio resuelto, podemos hacer una cena en casa, reunir a la familia. Oliver nos avisó que va a hacer la petición de mano oficial a Diana; ya compró hasta el anillo, es precioso. Es secreto, todavía, no le digáis n