"Camila"
Bajo las luces del escenario y el sonido grave que hacía vibrar el suelo, yo no era la mujer engañada; era solo movimiento, fuerza y control. Pero, tras la última presentación de aquella noche, el sudor enfriándose en mi cuerpo traía de vuelta la realidad que intentaba fingir que no existía.
Caminé hacia la barra para iniciar mi segunda jornada; el lugar estaba abarrotado. El público de Lush era ecléctico: hombres de traje caro buscando olvidar el mercado financiero y jóvenes atraídos