Capítulo 33. Mi Diosa
"Camila"
Mi prima parecía no darse cuenta del peligro en el que se estaba metiendo. Casi la habían atacado en su casa e ahora a su cuñado le habían pegado un tiro. Yo ya habría salido corriendo muy lejos; no valía la pena tener dinero si ibas a arriesgar la vida.
Vine al hospital para asegurarme de que ella estuviera bien, pero, además de bien, estaba loquita por su prometido falso, quien yo ya notaba que no era tan falso después de todo.
No quería ser pesimista, pero tenía miedo de que, si ell