"Camila"
La llamada de Fabrício había sido extraña, sobre todo porque quería hablar conmigo en persona. Yo ya había escuchado el rumor de que un ricachón le había comprado la Lush a Isaac, lo cual ya era raro de por sí. Todo el mundo sabía que había historias turbias sobre Isaac y jamás me lo imaginaría vendiendo la Lush; ese lugar era su reino.
Imaginé que la invitación tenía que ver con eso. Y, movida por la curiosidad, o tal vez por la necesidad de enfrentar fantasmas, acepté. Ahora estábamo