—Muy bien, señorita, bienvenida a mi dulce y pequeña casa —Me recibió Olivia en cuanto abrió la puerta de su hogar.
Me pareció una linda entrada, llena de flores y arbustos bien podados. Eric me acompañaba, pues se aseguraba de que yo llegara a salvo y sin ningún inconveniente.
Él tenía planeado ir a un árcade con Jeanniel para revivir los viejos tiempos, tal vez tomarían un poco, pero sería un agradable rato entre colegas que consideraba una buena despedida de soltero.
—Cuídala, y no le metas