El gran día había llegado, no faltaban muchas horas para llevar a cabo la ceremonia de bodas y ya yo había salido del estilista que me hizo tanto el peinado como el maquillaje.
Dos pájaros de un tiro.
—Quedaste fue preciosa, ya me imagino la cara que pondrá Eric cuando te vea —alegó Olivia.
La mujer era mi acompañante, íbamos de camino a casa de mis padres porque papá me llevaría en su auto al fortín en donde se llevaría a cabo la boda.
Pero antes tenía que vestirme y contaba con la ayuda de Ol