Lo que sentimos (2da. Parte)
La misma noche
New York
Violet
Dicen que no se puede diagnosticar a un paciente con solo mirarlo, y lo mismo pasa con las personas. La primera impresión es solo un electrocardiograma rápido: marca el ritmo, muestra un latido, pero no revela las arritmias escondidas ni las cicatrices internas. Necesitamos tiempo, una consulta tras otra, para entender las capas, para escuchar los susurros silenciosos del alma que no aparecen en un examen superficial.
Las relaciones son como una operación delicada