Se ha quedado callado, contemplando el dibujo y sé que va a salir de esta. Lo vi en sus ojos oscuros, vi a mi hermano y sé que volverá. Salgo del cuarto, camino por el pasillo y juego con el sobre en las manos. Dorian está sentada en el mueble, sumida en sus pensamientos y carraspeo. Ella rápidamente se levanta y se acerca hacia mí.
—¿Está muy enojado? —Se ve su miedo y sus ojos azules miran hacia el pasillo.
—Ve con él y continúa tu plan —la insté a no rendirse—. No dejes que gane la oscurid