—¡Annie déjame ver! —resoplo sonoramente.
Me echo un vistazo por última vez en el espejo, muerdo mi labio inferior observando mi trasero, la verdad es que se ve muy ajustado. Decido salir de probador de ropa y escucho a Lauren chillar.
Es tan escandalosa.
—¿Y bien?
—¡Wow Annie! ¡Me encanta! —expresa abriendo su boca.
—¿No crees que se adhiere demasiado a mi cuerpo? —niega frenéticamente. —pero...
—Pero nada —interrumpe —a Said le fascinará, de hecho no podrá quitarte los ojos de encima. —sube