—Alex, ¿a dónde me llevas realmente?
Dentro del coche, con los ojos cubiertos por una tela, Nicole no dejaba de hacer preguntas. Estaba confundida y, al mismo tiempo, muy curiosa por saber a dónde la llevaba Alex esa tarde.
Antes, el hombre la había contactado para invitarla a verse, diciendo que quería darle una sorpresa. Normalmente, cuando quería darle algo, Alex simplemente se lo entregaba directamente. Pero esta vez actuaba de forma distinta. Por eso Nicole estaba extremadamente intrigada.