El rey licano hizo caso omiso a las palabras de su beta, pues estaba entusiasmado de estar ahí y que pronto volvería a ver a su luna que es lo que tanto ansiaba. Es de varios minutos la vampira Nara regreso y les hablo
—Majestad, disculpe, pero (respiraba profusamente sin quitarle la mirada asustada de encima del rey licano) La princesa me dijo que... que (se sobaba sus manos con nerviosismo para seguir diciendo) Ay, por los dioses. Dijo que se vaya al mismísimo infierno que no quiere verlo
Nar