En ese inhóspito lugar Lucca cargaba a Lucius hacia el baño donde lo limpio completamente y después lo seco para llevarlo a la cama y de a poco fue lamiendo cada herida, cada mordisco, desapareciéndolos de inmediato. Cuando termino desapareció y al cabo de pocos minutos regreso con varias fundas de sangre, en los dos brazos le coloco transfusiones y sueros. Cuatro horas demoro en restablecerlo, hablaba para sí mismo.
—Fui un estúpido, olvide que ahora es un humano. Ahora tengo que darle energía