Laila a duras penas pudo llegar al castillo, pues el haber escuchado esas palabras de los labios de Erick impactaron en su mente, estaba prácticamente en shock, la alfombra fue testigo de su aparatosa caída, estaba tirada encima con la mirada hacia arriba, su respiración errática, su corazón correteando cuál gacela escapando de su depredador. Su semblante tenía un rictus de sorpresa hasta que pudo articular palabras
—Di… jo, dijo que… que me ama
Cerro sus ojos para recordarlo todo, estaba estup