La secretaria de gerencia Cassandra toco la puerta de su jefe, recibiendo un “pase” de parte de Lucius, ella abrió la puerta muy despacio, pues temía al vampiro, hablo sin mirarlo a los ojos con su cabeza baja
—Perdón, señor, aquí llego una chica recomendada del señor Vlad, trae una carpeta con todos sus documentos
El vampiro arrogante indago
—¿Dónde está esa… chica?
La secretaria le respondió con voz temblorosa
—Está afuera esperando, le dije que esperara hasta que usted dé la orden de dejarla