Dos gigantescos monstruos se observaban entre sí, ambos estaban en posición de ataque, solo gruñidos se escuchaban, se rodeaban entre sí, las alas de uno hacía ventiscas que levantaba la nieve y la visión se nublaba debido a ello, sin embargo, el licano inteligentemente saltaba a gran altura para no perder de vista al otro ser oscuro.
Un par de ojos lobunos no perdían detalle de esa futura batalla, una sonrisa se vio en su rostro y su voz perdiéndose entre los gruñidos de las dos bestias.
—¡Por