El Alfa Dylan estaba enfurecido, destilaba odio en sus ojos rojos ya, la loba inquieta y asustada se retraía cada vez más, un fuerte golpe en la mesa la destruyo completamente, respiraba muy agitado, por dentro de su ser se sentía traicionado, sin embargo, las palabras de la loba le recordaban que su amada esposa fue engañada, ni siquiera sabe nada, es una inocente víctima y ella no merece su repudio, solo ese engendro que lleva en su vientre, pero no puede hacerle daño porque la perdería a ell