Erick reaccionó en ese instante al sentirse insultado, agredido, lo estaba llamando perro, la miró con sus ojos entrecerrados y le reclamo.
—¡No soy ningún perro!, soy el rey de los licántropos, no soy ninguno de sus súbditos que tiene que soportar ese mal genio aberrante, yo la he respetado desde que me la presentaron como hermana del rey, me he portado muy caballeroso, además yo no le he hecho nada para que me trate de esa manera
Laila sin dejar de lado su tono despectivo ni sus gestos de fas