La Baronesa Oscura busca incansablemente a su hermano, da vueltas y vueltas y no lo divisa por ninguna parte hasta que Alexander vuelve a rugir en forma dolorosa y ella se deja guiar por el intenso dolor de su misma sangre, entonces siente su alma lastimada y se dirige hacia ese sentimiento lo encuentra sentado en una enorme roca agachado y llorando con furia con tanto dolor que las lágrimas que caen por sus mejillas al caer y tocar el suelo se convierten en vapor
Ella aterriza cerca de Él, per