La denuncia de Mora citaba diecisiete páginas de supuestas irregularidades.
Valentina la leyó en quince minutos.
Luego en diez.
La segunda lectura era más rápida no porque el documento fuera más sencillo sino porque la primera ya había identificado la estructura y la segunda confirmaba que la estructura era exactamente lo que parecía ser: técnicamente elaborada en la superficie, vacía en el fondo.
Mora sabía construir acusaciones que se sostenían el tiempo suficiente para producir daño antes de