Clara
No duermo bien. Cada vez que estoy a punto de quedarme dormida vuelven las imágenes del día anterior. Las cámaras, los gritos, Liam temblando contra mí mientras intentaba respirar. Y luego… Sebastian.
Lo peor no es el escándalo, sino recordar el momento exacto en que llegó y la forma en que me tomó del brazo sin preguntar nada. La seguridad con la que cargó a Liam como si fuera lo más natural del mundo. Y esa voz fría, dominante, imposible de ignorar cuando dijo frente a todos:
—Esta muj