Evelyn
El silencio al otro lado de la puerta me aplasta los oídos. Estoy apoyada contra el lavabo con las manos aferradas al mármol frío, intentando que mi respiración no suene como un grito. Si Sebastian da tres pasos más. Si decide abrir esta puerta, si sospecha lo suficiente como para no dejarse distraer…
—Está bien, me atrapaste —escucho decir a Nathaniel con una ligereza que me parece imposible en este momento—. Sí, estoy con alguien.
La sangre se me va de la cara. Mi visión se nubla un se