Evelyn
Cuando llego al departamento de Nathaniel todavía tengo el corazón acelerado por todo lo que ha pasado en las últimas horas. El divorcio, la discusión, el abuelo, el investigador… siento que el mundo se está moviendo demasiado rápido y que si no me aferro a algo voy a desmoronarme. Y ese algo, desde hace cinco años, ha sido él.
Abre la puerta apenas toco. No hace falta que diga mi nombre; me reconoce en la forma de llamar, en la impaciencia. Sus ojos recorren mi rostro como si buscaran s