Cuando pasan buscando al bebe, lo entrego, recibo la paga y pienso que debería decirle que no voy a volver, pero no tiene sentido, ni siquiera puedo hablar su idioma.
Estoy tan feliz de poder regresar a casa con mi hijo y dejar todo esto atrás, no fue malo, no me mentiré, no fue malo hasta que Sergio se comportó de una forma extraña y distante como si me odiará. No puedo confiar, tengo un hijo, no puedo ser tan tonta.
Comienzo a hacer la maleta, recojo todo, pero solo lo que yo compré, lo mío, l