Ian y yo nos miramos titubeantes e indecisos, puesto que no sabemos qué hacer ante esta incómoda situación.
—Este... —balbuceo sin idea de qué decir.
—Pasa de la media noche, está cayendo tremendo aguacero y ni siquiera sabemos dónde estamos. Seguiría buscando, pero es peligroso andar en moto a esta hora y bajo la lluvia, aparte de que no sabemos si encontraremos lo que buscamos —razona él.
¡Carajo!
Ian tiene razón, esta es una situación de emergencia y no tenemos más opciones. Además, él está