Serena
Siento que me voy a morir.
Me duele el estómago, tengo ganas de hacer el número dos, siento vértigos, escalofríos y temblores; asimismo, tengo la garganta reseca.
El labial en tono rosa tiembla en mi mano y sé que es debido a los nervios. Me miro en el espejo cuando me doy el toque final y una sonrisa nerviosa, que más bien parece una mueca de terror, me hace querer golpearme. ¿Con tan poco carisma me presentaré en la cena más importante de mi vida?
«No es real, así que no te estreses»,